Hacienda San Luis de Mejina.

Ruta Hasekura

Se trata de uno de los ejemplos más destacados de hacienda de olivar de Espartinas. Su relación con la Embajada Keichō se debe a su propiedad a comienzos del s. XVII por Diego Caballero de Cabrera, hermano del franciscano Luis Sotelo, acompañante de Hasekura Tsunenaga. Tal como recoge la documentación conservada, a fin de 1614, tras la recepción oficial de la embajada en Sevilla, parte de sus componentes se retiraron a una “casa de campo” para componer su vestuario antes de la partida hacia Madrid, ante la expectativa de la recepción en la corte de Felipe III, pero también ante el inminente invierno. Todo parece apuntar a que dicha casa de campo sería Mejina, algo probable por la relación familiar entre Luis Sotelo y Diego Caballero de Cabrera, que además había sido comisionado para organizar la recepción de la embajada, en su calidad de caballero veinticuatro de Sevilla. Si la estancia en Mejina en 1614 no es explícita pero sí probable, otro tanto ocurre con la estancia de los restos de la embajada en tierras sevillanas en 1616 / 1617. Es seguro que Hasekura Tsunenaga residió en Loreto, siendo asimismo probable que parte de su séquito se alojase en
Mejina, como ya lo hiciesen en el viaje inicial. Sobre la historia de la Hacienda de Mejina conocemos diversos episodios, que comienzan con el repartimiento en el s. XIII del lugar de “Mexina”, adscrito al término de San Juan de Aznalfarache y con una superficie de 860 aranzadas (unas 1500 Ha), repartido entre caballeros aragoneses que habían colaborado en la conquista de Sevilla. En esta época se señala la presencia de “cuarenta mil pies de olivar y dos mil pies de higueras”. Ya en 1527 es adquirida por la familia Caballero (posteriormente Caballero de Cabrera), constando entonces de 272 aranzadas de tierra (unas 145 Ha), con olivares, viñas y huerta, dos molinos de aceite, bodega y lagar, así como otro molino de aceite adscrito en el núcleo urbano de Espartinas. A comienzos del s. XVII, la Hacienda de Mejina sería una de las propiedades principales de los Caballero de Cabrera, que pocos años más tardes llegarían a convertirse en señores de Espartinas. La evolución de la hacienda iría dando primacía al cereal sobre el olivar, como se refleja en los datos con los que contamos para el s. XIX, cuando se documentan 53 aranzadas de olivar frente a 120 de “sembradura” o cultivo cerealístico. La Hacienda de Mejina se localiza sobre el llamado “Camino de Coria”, que conecta el núcleo urbano de Espartinas con la Cañada Real de las Islas o Vereda de Carne, el eje pecuario que atraviesa en sentido norte / sur el Aljarafe interior hasta alcanzar los pastos del Bajo Guadalquivir. Actualmente se compone de dos propiedades diferenciadas, debido a la partición de la heredad a comienzos del s.XX. En la propiedad actualmente denominada “San Luis de Mejina” se conserva la almazara con torre de contrapeso, mientras que los patios primitivos (de labor y señorío) se reparten entre ambas propiedades. Las dos propiedades de Mejina son privadas, dedicadas a la realización de eventos, y presentan diversas reformas y transformaciones, debido a la evolución desde las labores agrícolas y residenciales primitivas hasta los usos actuales, que han favorecido la conservación de ambas explotaciones y de los inmuebles principales de las mismas.