Ruta del arroz

Ruta que recorre siete municipios del Aljarafe y un denominador común: El cultivo del arroz y su elaboración gastronómica.

El arroz y su historia

Arrozal en la marisma

La historia se remonta al pueblo de los bizantinos por ser los primeros que introdujeron el arroz en la Península Ibérica. Aunque habría que esperar hasta el siglo VIII cuando el árabe -Molen el Conquistador- lo plantara por primera vez de forma estructurada. Los árabes, que conocían profundamente las técnicas de agricultura, difundieron los sistemas de riego. Ellos crearon y extendieron redes de canales, pozos, norias y presas. En los inicios del siglo XX la provincia contaba con cuarenta hectáreas de arroz. Con las décadas de los veinte y los treinta se mejoraron las instalaciones con un programa de que abarcaba desde la construcción de diques en el entorno del Guadiamar, hasta el trazado de una red de canales de riego, caminos e, incluso, aguas potables. 

Sin embargo, el florecimiento de este cultivo llegó con la Guerra Civil española, pues muchas familias valencianas se establecieron en las tierras palúdicas de las marismas del Guadalquivir y transformaron esos mismos terrenos en los cultivos de este cereal.

El aljarafe, el arroz y su entorno natural

Tortillitas de camarones

Los municipios aljarafeños de la ruta del arroz están inmersos en espacios naturales que favorecen su cultivo, que, además, sirve de alimento a numerosas especies de aves migratorias. Y es que estos humedales propicios para el crecimiento del arroz están enclavados en la marisma baja del Guadalquivir. Aquí se localizan los Parques Natural y Nacional de Doñana, el Corredor Verde del Río Guadiamar y el Paraje Natural Dehesa de Abajo. 

Muy cercana a esta reserva natural se encuentra Veta la Palma, una finca privada en el centro de Isla Mayor, que constituye el corazón de las marismas del Guadalquivir y parte del Parque Natural de Doñana. Aquí se enclava el Brazo de la Torre, uno de los enclaves de mayor riqueza ornitológica.Y aves por doquier pueden observarse en La Cañada de los Pájaros. En este lugar, que dista ocho kilómetros de Puebla del Río, destaca la cría en cautividad de especies amenazadas para su reintroducción al medio. Un ejemplo de su labor en este campo es el trabajo que viene desempeñando con la «focha cornuda», una de las aves más escasas en toda Europa. Este mismo ave con otras especies como la «cerceta pardilla» o el «el morito» son las que se crían y alimentan en el Paraje Natural del Brazo del Este. La reserva Natural de Lebrija-Las Cabezas constituye un importante cordón de vegetación, donde habitan distintas especies avícolas. Por último, la Reserva Natural de Utrera acoge al ánade real o la avoceta.

RUTA DEL ARROZ: Un recorrido por los municipios de Aznalcázar, San Juan de Aznalfarache, Gelves, Palomares del Río, Coria del Río, Puebla del Río e Isla Mayor

Guiso de arroz de las marismas con cangrejo de río

Aznalcázar
Tras visitar la Iglesia de San Pablo, de estilo mudejar sevillano de finales del siglo XV, la parada obligada del almuerzo se centra en el Arroz con Gurumelos.

San Juan de Aznalfarache
El Arroz Marinero es el plato tradicional del pueblo que alberga el Conjunto Monumental Sagrado Corazón.

Gelves
El Arroz con cascotes es la especialidad culinaria que elaboran en el pueblo natal de Joselito El Gallo, en nombre del que se levantó un monumento en 1964.

Palomares del Río
Visitar los baños Almohades del siglo XII es una opción antes de pasarse a comer un arroz caldoso con pollo de campo. Otro de los atractivos de este lugar son los molinos de aceite del siglo XII que aún se conservan.

Coria del Río
El castillo de Blas Infante domina la localidad que lleva los camarones al arroz.

La Puebla del Río
La feria y la celebración del Corpus Christi están al caer en la localidad que cocina el arroz con pato. Entre su oferta para los domingos destaca un paseo por el parque municipal Mirador sobre el Guadalquivir.

Isla Mayor 
El último domingo de junio celebran las fiestas del Arroz y el Cangrejo. De ahí que preparen las colas de este crustáceo con arroz. Entre sus atractivos turísticos, sobresalen las gañanías, que son antiguos albergues que servían para acoger a los jornaleros.